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El servicio post-venta puede ser razón suficiente para comprar un reloj de calidad de fabricación Suiza. En Frédérique Constant, insistimos en mantener una relación continuada con nuestros clientes.

CENTROS AGREGADOS


El servicio post-venta puede ser razón suficiente para comprar un reloj de calidad de fabricación Suiza. En Frédérique Constant, insistimos en mantener una relación continuada con nuestros clientes. No duden en contactar con nosotros para cualquier consulta que precisen.

Su reloj tiene una garantía de dos años. Después, el servicio post-venta está asegurado al mínimo coste. En la sección “Distribuidores” de ésta página web, encontrará la lista de los centros agregados más cercanos a su domicilio.

Su reloj, verdadero instrumento de precisión, debe ser objeto de un especial cuidado. Evite a cualquier precio los golpes violentos o las caídas que podrían estropear la caja o alterar el buen funcionamiento del mecanismo. Los relojes de oro son particularmente frágiles. No deje su reloj expuesto a altas temperaturas (detrás del para-brisas de un coche, por ejemplo), o en campos magnéticos de cierta importancia (peligrosos para las embarazadas), con el fin de evitar cualquier daño.

El péndulo de un reloj automático Frédérique Constant efectúa 28800 rotaciones por hora, los engranajes 691200 veces en 24 horas. Sobre una duración de cuatro años, esto no representa menos de un millón de impulsos.

También recomendamos que, cada tres o cuatro años, lleven su reloj Frédérique Constant a su punto de venta para que un relojero cualificado lo someta a un cuidadoso control, lo limpie y lubrifique el movimiento si es necesario. Encontrará la lista completa de los puntos de venta y distribuidores agregados por países en nuestra página web

Service Centers



RELOJES AUTOMÁTICOS


La masa oscilante de un calibre automático transforma los movimientos de su brazo en energía, permitiendo cargar así el resorte principal. Una vez completamente cargada, el reloj dispondrá de una reserva de marcha de 40 horas.

Muchos de los relojes Frédérique Constant están provistos de un movimiento mecánico automático. Si se lleva regularmente en la muñeca, su reloj automático no necesitara carga manual. Sin embargo, si se lo saca de la muñeca durante varios días deberá cargarlo manualmente: estire de la corona hacia el exterior y efectúe 15 vueltas completas en el sentido de las agujas del reloj. Vuelva a meter la corona hacia dentro. Si gira la corona en el otro sentido se arriesga  a desmontarla. Para volver a meter la corona hacia dentro, empuje la corona hacia la caja mientras la gira en el sentido de las agujas del reloj hasta que alcance el tope.

Un reloj automático tradicional consta de 130 piezas ensambladas en 3 partes distintas: la fuente de energía, el órgano regulador y la fijación. La cantidad de piezas es bastante más superior en los relojes llamados “de complicación” (fecha, fase lunar, funciones retrógradas, etc...)  El esbozo (alrededor de 60 piezas), unido al órgano regulador y a otros componentes forma el movimiento, dicho de otra manera, el mecanismo interno del reloj. Este mecanismo permite mantener una tensión constante del resorte, una vez cargado manualmente o automáticamente (por movimiento de la muñeca), y arrastrar o regular la fijación mediante las agujas (horas, minutos, segundos).  A un reloj se le llama completo cuando la esfera y las agujas se han ajustado sobre el movimiento y el conjunto se ha montado en el interior de la caja.


 

SUMERGIBILIDAD


Un reloj no es sumergible si la esfera o el fondo de la caja no llevan la denominación que lo indique. Por lo que hay que retirarlo de la muñeca cuando pensamos que podemos bañarnos o incluso ducharnos.

La sumergibilidad efectiva de su reloj Frédérique Constant (de 30 a 50 m) es posible gracias al perfil de su caja, especialmente concebida para resistir las profundidades indicadas.

La mayoría de los relojes impermeables o resistentes al agua no están indicados par un uso prolongado en el agua. Solo los relojes  específicamente concebidos para la inmersión pueden resistir este tratamiento.

Otro caso a tomar en cuenta: la condensación. Si el reloj, en contacto con la transpiración del cuerpo, se sumerge repentinamente en agua fría, lo está sometiendo una diferencia de temperatura importante. La humedad que se crea entonces puede filtrase en el interior de la caja y aparecer bajo forma de gotitas debajo del cristal. Por regla general, esta condensación desaparece por si misma una vez se saca el reloj fuera del agua. Si no es el caso, no dude en contactar con su relojero para que lo someta a un exhaustivo control.

Las siguientes cifras corresponden a medidas de precisión en estado estático. La presión que ejerce el agua sobre su reloj en condiciones reales de uso en inmersión es más importante.

3 ATM/ 30 m

Apropiado para un uso cotidiano. No hay que temer las salpicaduras ocasionales pero no hay que bañarse con él

6 ATM/ 60 m

Apropiado para un uso cotidiano y baño o ducha. No se aconseja la inmersión en piscina, buceo o deportes acuáticos.

10 ATM/ 100 m

Apropiado para un uso cotidiano, natación o buceo. No se aconseja la inmersiones profundas ni el submarinismo.

20 ATM/ 200 m

Apropiado para los deportes acuáticos, así como el submarinismo a profundidades que no requieran la utilización de hélio. Cruzando este límite, se aconseja llevar un reloj específico para éste tipo de actividades.